La IA ya no es una curiosidad: en México, el aprendizaje impulsa su adopción al 77%
19/01/2026
En México, el uso práctico de la inteligencia artificial para el aprendizaje ha alcanzado un umbral significativo: el 77% de los usuarios mexicanos reporta utilizar IA para aprender, por encima del promedio global del 74%.
Este dato, extraído de la tercera edición del estudio Our life with AI, elaborado por Ipsos para Google, señala una transición clara desde usos recreativos hacia aplicaciones educativas y de desarrollo personal, liderada por estudiantes y docentes.
El informe subraya además que, fuera del aprendizaje, el 73% de los encuestados en México utiliza IA para mejorar su comunicación y el 59% para asistir en tareas cotidianas. Estas cifras sitúan a México como uno de los países de la región con mayor adopción de IA en contextos prácticos.
Contexto y antecedentes: el estudio de Ipsos, conocido como Our life with AI, evalúa tendencias de uso de IA a nivel global y en Hispanoamérica. En México, el énfasis práctico se vincula a la educación y a la colaboración entre estudiantes, docentes y familias, apuntalando una visión de IA como herramienta de aprendizaje y productividad.
Declaraciones de apoyo a la adopción responsable y a la colaboración entre sector público y privado también emergen en el marco del informe. En particular, las respuestas reflejan un interés en la capacitación y en herramientas que permitan usar IA de manera segura y confiable para maximizar beneficios educativos y laborales.
Estas tendencias se suman a otros hallazgos regionales que señalan que, si bien la adopción es alta, también persisten preocupaciones sobre la confiabilidad y la seguridad de la IA. El equilibrio entre innovación y regulación continúa siendo un tema central para políticas públicas y estrategias empresariales en la región.
Conclusión: la evidencia sugiere que la IA está atravesando una fase de madurez en México, con el aprendizaje como motor principal. Identificar y ampliar programas de formación, garantizar entornos de uso seguro y medir impactos educativos y laborales serán pasos clave para sostener este impulso a corto y mediano plazo.
